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Ahorradores de energía que funcionan

Hace un tiempo que se viene experimentando una creciente conciencia medioambiental y una preocupación por cuestiones relativas al consumo responsable, conducta que además repercute directamente en los bolsillos de todo aquél que busca cierto ahorro energético.

¿Cómo ahorrar energía?

Ahorradores de energia

Son numerosas las formas en las que se puede ahorrar energía a diario. La principal de ellas sería tan simple como hacer un uso racional basado en el sentido común, tal vez, el gran aliado del ahorro de luz.

Más allá del sentido común existen algunos trucos y recursos que ayudan a consumir menos energía, como por ejemplo focos de bajo consumo, lámparas LED, la compra de electrodomésticos responsables, el empleo de fuentes de energía alternativa o, incluso, la instalación de aparatos domóticos destinados a una mayor eficiencia energética.

La mayoría de la energía malgastada proviene del mal empleo de los aparatos eléctricos. Así, es recomendable mantener encendidas únicamente las luces que se estén empleando o utilizar regletas con interruptor que puedan cortar la alimentación de varios aparatos, evitando que se mantengan en stand by.

En el mercado existen ciertos aparatos destinados al ahorro energético cuyo manejo es tan simple como ser enchufados a la red eléctrica del hogar. Su funcionamiento se basa en un condensador que estabiliza los picos de intensidad eléctrica, distribuyendo la energía de manera lineal, constante y eficiente. El fin de estos ahorradores de energía es implementar el factor potencia del hogar; en otras palabras, contribuir a aumentar el porcentaje de electricidad empleada de manera eficaz.

Estos aparatos tienen tantos defensores como detractores. En un post anterior hablábamos sobre su ineficiencia pero para todos aquellos que aún se encuentran dubitativos, quizá el próximo paso a dar es probarlo uno mismo y juzgarlo. Eso sí, recuerda seguir aplicando el sentido común y otras acciones complementarias destinadas al ahorro energético.

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